Cuando obtienes una nueva pala de pickleball, romperla es un proceso que consta de varios pasos. El objetivo es optimizar el rendimiento de tu pala, hacerla duradera y que siga adaptándose a tu estilo de juego. Si no te tomas el tiempo necesario para romperla adecuadamente, podrías tener tiros inconsistentes y podrías desgastarla prematuramente. Los siguientes pasos prepararán tu nueva pala para el juego, manteniendo al mismo tiempo su calidad.
Al estrenar una pala de pickleball, cada pala se adapta de manera diferente según el material del núcleo y de la superficie. Los núcleos de polipropileno serán algo rígidos, pero se ablandarán ligeramente con el uso, adquiriendo una determinada "sensación". Si la superficie de la pala es de fibra de vidrio, será bastante tolerante, mientras que las palas de fibra de carbono tardarán más en aflojarse y ofrecerán un mejor control de la pelota. Los diferentes tipos de construcción de las palas te permitirán ser flexible con el proceso de estreno; puedes aplicar técnicas de estreno gradual a palas más rígidas, mientras que las palas flexibles requerirán golpes más ligeros y consistentes.

Comience el proceso de adaptación con un propósito claro, practicando dinks y voleas suaves a un ritmo lento, en lugar de intercambios rápidos e intensos. Al usar la pala por primera vez, concéntrese en golpear el punto dulce, ya que esto permite que el núcleo y la superficie de la pala se ajusten uniformemente. Durante las primeras sesiones, evite remates fuertes o tiros agresivos, ya que estos crearían puntos de tensión desiguales. Las sesiones de juego ligero deben durar entre 20 y 30 minutos cada una, aumentando gradualmente la intensidad durante 3 a 5 sesiones.
Cuando la pala responda bien a los golpes suaves, comience a utilizar distintos tipos de tiros, empezando con drives suaves y drop shots, y avanzando hacia servicios moderados. Esto mantiene activas las diferentes zonas de la pala y ayuda a que la superficie y el núcleo se adapten uniformemente, evitando un desgaste irregular. A medida que los materiales se aflojen, notará mayor salida de bola y un mejor control. Si la pala se siente rígida, continúe con tiros suaves durante una o dos sesiones adicionales.
Al manejar su nueva pala, intente evitar cualquier acción que pueda ralentizar o dañar el proceso de rodaje. Por ejemplo, sumergir la pala en agua o exponerla a temperaturas extremas puede deformar el núcleo de la pala, dañar el núcleo o debilitar las superficies de su pala. Además, pasar directamente a partidos competitivos sin el uso ligero previo requerido puede hacer que la pala tenga un rendimiento irregular, así como aumentar su tiempo de rodaje. Finalmente, y lo más importante, evite golpear la pala contra superficies duras, especialmente contra la cancha. Esto podría causar daños irreversibles al núcleo, así como astillas y fracturas externas.
El proceso de rodaje no es igual para todos. Durante el rodaje, habrá cambios en el comportamiento y rendimiento de la pala durante el juego. Presta atención a cualquier mejora en la consistencia de los golpes, el control de la superficie o cualquier cambio en el peso y equilibrio general de la pala. Cuando la pala se vuelva rígida durante el juego, intenta mejorar tu golpeo y centra tu golpe en el punto dulce. En algunas palas con textura, habrá una mejora notable en el agarre del balón a medida que la superficie se desgaste, lo cual ayuda a imprimir efecto al balón.
Verifica si la pala ya ha sido rodeadada antes de usarla en torneos amistosos o partidos intensos. La pala debe sentirse receptiva a los golpes, con potencia, control y sin rigidez ni inconsistencias; de lo contrario, aún se necesita un uso ligero o moderado. No deben aparecer vibraciones inusuales ni puntos muertos al golpear la pelota. Una pala bien rodeadada debe sentirse como una extensión de tu brazo, dándote confianza en tus movimientos dentro de la pista.
Noticias Calientes2025-11-27
2025-11-26
2025-11-25
2025-11-24
2025-11-21
2025-11-20